Servicio de Planchado Rápido

 

 

 

Un negocio de lo más cotidiano

 

Teleplanchadito ofrece un servicio de planchado profesional con recogida y entrega de los encargos a domicilio.

Esther Caldera perdió su empleo tras once años en la misma empresa

 

24.03.2013 | 02:10

 

Un negocio de lo más cotidiano JOSÉ CARLOS GUERRA

 

En 2001 Esther Caldera llegó a Gran Canaria tras aceptar un traslado en la empresa para la que trabajaba. Un cambio en la reestructuración de su departamento la dejó sin empleo después de once años en la misma compañía. Tras crear una familia, Caldera decidió que era el momento de hacer realidad un negocio que siempre había tenido en mente: una empresa de planchado profesional. Así nació Teleplanchadito, donde Caldera pasa al menos seis horas al día planchando, además de recoger y entregar a domicilio las prendas que le confían. En menos de un mes ya cuenta con una clientela fiel.

 

Iballa Socorro La arruga es bella. Así rezaba el conocido eslogan publicitario que en los años 80 hizo famoso al diseñador Adolfo Domínguez. Una afirmación que, irónicamente, parece no ser siempre compatible con el mundo de la moda pues quien más y quien menos alguna vez ha descartado lucir una prenda al darse cuenta de que está sin planchar. La falta de tiempo o de destreza con la plancha suelen ser las principales razones de que las arrugas permanezcan en nuestro vestuario tras hacer la colada.

 

Consciente de este cotidiano contratiempo Esther Caldera ha creado Teleplanchadito, una empresa de planchado profesional. El negocio ofrece la recogida de las prendas en el propio domicilio del cliente y se compromete a devolverlas planchadas en un plazo máximo de 24 a 48 horas. Caldera también atiende a la clientela que se presenta directamente en el local del que dispone en Arucas.

 

Esther Caldera tiene 39 años y es natural de La Coruña, aunque lleva casi 12 años viviendo en Gran Canaria. En 2001 llegó a la Isla tras aceptar un puesto como responsable de recursos humanos de la empresa para la que trabajaba en Madrid. En 2007 la compañía decidió centralizar el departamento en la capital española y Caldera perdió su empleo después de once años de dedicación. "Estuve trabajando un tiempo en una empresa de telefonía y luego me hice autónoma para estar de administrativa en la empresa de mi marido, que también trabaja por su cuenta", explica.

 

Madre de dos hijos de tres y seis años, Esther se cansó de pasar tanto tiempo en su casa y decidió que quería dedicarse a "otra cosa". "A mi siempre se me ha dado bien planchar y en la Península ya había visto que existían empresas que se dedicaban a ofrecer este servicio", señala. Tras tres años dándole vueltas a la idea, Caldera tomó la decisión de crear Teleplanchadito.

 

"Como mi hija pequeña ya va al colegio este año tengo un poco más de tiempo libre. Por eso vi que era el momento para lanzarme a montar el negocio", apunta. A finales de septiembre Caldera comenzó a buscar local y a recibir formación para saber manejar la plancha que utiliza en sus encargos. "Es una máquina profesional, como la que se usan en las tintorerías, que se maneja con unos pedales, aspira y tiene vapor", comenta.

 

Tras los preparativos, el 21 de febrero de este año Teleplanchadito abrió sus puertas. "La acogida ha sido buenísima para el poco tiempo que lleva el establecimiento en funcionamiento. Sinceramente, pensé que la respuesta de los clientes iba a ser más lenta", afirma Caldera. Para darse a conocer, Esther buzonea publicidad en las viviendas de parte de Arucas y de la capital grancanaria. "Atiendo a clientes de cualquier municipio de la Isla, pero en Arucas y Las Palmas el desplazamiento es gratuito mientras que para ir a otras zonas cobro el kilometraje, a menos que sea un gran encargo que me compense el traslado", señala.

 

Para hacer más atractivos el servicio de Teleplanchadito, Esther Caldera pone a disposición de los usuarios diferentes bonos cuyo precio varía en función de las prendas que se quieran planchar. Asimismo, cuenta con descuentos para estudiantes, familias numerosas y jubilados.

 

"Los clientes que hasta el momento más demandan el planchado suelen ser parejas jóvenes, personas solteras y familias numerosas", explica Caldera, quien también realiza arreglos de costura.

 

Esta emprendedora pasa, al menos, seis horas al día planchando. "Por la mañana me dedico a planchar y por la tarde recojo los nuevos pedidos y entrego los que ya están hechos". Aunque la prenda estrella es la camisa de caballero de manga larga, lo cotidiano es que los clientes le confíen el planchado de su ropa de diario. "También hay gente que me viene con una prenda especial que quiere que quede perfecta para una boda o una celebración", añade.

 

Caldera ha invertido 15.000 euros en poner en marcha esta idea, de los que 10.000 proceden de un crédito ICO al que ha tenido acceso. Los mayores gastos se concentran en la adquisición de la maquinaria y en la adecuación del local. "Hubo que hacer una instalación eléctrica especial para la plancha", explica. Espera recuperar la inversión en menos de un año "si consigo mantener el ritmo de trabajo".

 

Calle La Purísima, 18 Local - Santidad Baja - Arucas - 35411 - Las Palmas - Tel. 928 623 930 - Tel.m. 636 937 232 - teleplanchadito@gmail.com - www.teleplanchadito.com